Nuestro rastro en las Redes Sociales

Nuestro rastro en las Redes Sociales

1408 815 Javier Ochoa

Cada vez es más habitual encontrar en los medios de comunicación noticias relacionadas con el “mal uso” que hacemos de las Redes Sociales. No solo nosotros somos responsables de este mal uso, en especial con respecto a la información que compartimos, sino también nuestros contactos y seguidores, así como los propios proveedores de servicios. Situaciones como: uso de datos sin permiso, fugas y robos de información, creación de perfiles sobre nuestros hábitos, envíos masivos de spam, acosos y chantajes etc. son cada vez más frecuentes y de mayor envergadura.

Con frecuencia ignoramos que muchos de estos riesgos pueden evitarse, o al menos reducirse, siendo cuidadosos en el uso que hacemos de las Redes Sociales, y prestando un poco de atención a los derechos que la normativa nos otorga sobre nuestros datos personales, en especial, tras la entrada en vigor del ya conocido RGPD.

En las próximas líneas daremos algunos consejos básicos para reducir nuestra sobreexposición en las Redes Sociales, haciendo hincapié en los principales riesgos derivados de su uso.

 

Reglas básicas de privacidad para el buen uso de las Redes Sociales:

  1. ¿Hay que aceptar todo? No marques más casillas de las necesarias:

Al igual que cuando realizamos una compra online, o participamos en un concurso, cuando nos registramos en una Red Social suelen aparecer una serie de casillas para marcar. Lo habitual es que por desconocimiento o por prisas, marquemos todas ellas sin conocer realmente lo que se está aceptando y sin saber si realmente es necesario.

Por ello es importante leer bien lo que marcamos. Lo más seguro es que nos pidan un consentimiento adicional (y voluntario) para enviarnos publicidad, y/o para compartir nuestros datos con otras redes sociales o empresas. Hay que estar atento para evitar dar nuestro consentimiento para finalidades que no queremos y que no son obligatorias para crear nuestra cuenta. Por lo general la aceptación de la “política de privacidad” será suficiente.

  1. ¿Qué datos son obligatorios? No des más información de la necesaria:

A la hora de registrarte te solicitarán muchos datos: dónde vives, en qué trabajas, qué estudiaste, tus gustos y aficiones, estado civil etc., que no son obligatorios. Siempre que introducimos nuestros datos, nos deben informar de que datos son estrictamente necesarios y cuáles no. Asimismo, nos deben explicar las posibles consecuencias de no facilitarlos.

  1. ¿Quién me ve? Configura las opciones de privacidad:

Antes de ponernos a contactar con otras personas es recomendable acceder a las opciones de configuración y visibilidad de nuestro perfil, lo habitual es que nos permitan ocultar cierta información o impedir ciertas acciones (como usar nuestra geolocalización cuando no estamos usando el servicio). También es recomendable cerrar la sesión al finalizar nuestra actividad y no marcar nunca la opción de recordar contraseña.

Hay que tener presente que incluso con las opciones de privacidad más restrictivas aún estamos expuestos a riesgos, por ejemplo, a la hora de compartir fotos debes ser consciente de que puedes revelar dónde vives, dónde te encuentras en tiempo real, comprometer a otras personas o a la reputación de tu empresa etc.

  1. ¿A qué riesgos legales me expongo? No facilites información de terceros si crees que les puede perjudicar u ofender:

Cuando usamos Redes Sociales es habitual que utilicemos información personal, tanto propia como de amigos y familiares, para comunicarnos, comprar, o planificar nuestras actividades. También difundimos fotografías, vídeos o grabaciones de voz, que pueden afectar a personas que no han dado permiso para hacerlo. Esta tendencia a compartir excesiva información puede suponer, en situaciones extremas, sanciones administrativas e incluso penales (por ejemplo, delitos de descubrimiento, revelación de secretos e integridad moral). Por ello te recomendamos que no utilices información personal de terceros sin  pedir permiso y sin informarles de qué es lo que vas a hacer. El hecho de tener consentimiento tampoco significa que  podamos hacer lo que queramos con su información.

Por otra parte, todas las Redes Sociales deben ofrecerte mecanismos sencillos para borrar tu información personal, independientemente de que la hayas publicado tú u otras personas, en caso de que consideres que no han satisfecho tu petición puedes presentar una reclamación ante la AEPD (Agencia Española de Protección de Datos).

  1. ¿Qué más debo saber? No solo dejamos rastro en la Red:

Hoy en día nadie duda de que a través de nuestras búsquedas en internet, nos exponemos a que las empresas conozcan nuestros hábitos y preferencias de consumo. En consecuencia estamos sometidos a un bombardeo continuo de anuncios personalizados allí donde accedemos.

Lo que muchos aún desconocen es que estos y otros riesgos también están presentes en “el internet de las cosas”, es decir, aquellos dispositivos inteligentes que si bien nos facilitan las tareas y actividades diarias, necesitan para ello de grandes cantidades de información personal.

A modo de ejemplo, las pulseras y smartwatch recogen una gran cantidad de datos que permiten a otros obtener información sobre nosotros: dónde estamos, edad, estado físico, horas de sueño y de comida,  incluso pueden llegar a obtener valoraciones sobre nuestro estado de ánimo. Otro ejemplo son los robots de limpieza, capaces de recoger planos de nuestra casa, realizar vídeos y grabaciones de voz, y conocer nuestros horarios de entrada y salida.

Lo habitual es que no tengamos muy claro, ya sea por desinterés o por falta de información, de qué se hace con estos datos, dónde se almacenan, quién tiene acceso, cómo pueden suprimirse etc. En caso de dudas, podemos seguir estos sencillos trucos; conectar estos dispositivos solamente cuando los necesitemos, restaurarlos al estado de fábrica cada cierto tiempo, y solicitar el borrado de información a la compañía cuando nos deshagamos de ellos.

¿Alguna conclusión? Ante la duda utiliza el sentido común y piensa antes de hacer clic:

Para finalizar os dejamos una advertencia básica a tener en cuenta cuando nos conectemos a la Red:

 

“Todo lo que publicamos en internet deja rastro y queda fuera de nuestro control. La actividad que realizamos, así como la información que damos de nosotros y la que los demás dan de nosotros, van creando una identidad y una huella digital, difícil de borrar”.